Sábado, Noviembre 25, 2017
   
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Salud Infantil

Los trastornos de la conducta alimentaria son un grupo de trastornos mentales que están caracterizados por una conducta alterada ante la ingesta de alimentos y está asociada a una preocupación permanente por el peso y la imagen corporal.

Estos trastornos son anorexia nerviosa, bulimia y trastornos de la conducta alimentaria no especificados. Son la tercera enfermedad crónica más común en mujeres entre 15 y 19 años.

La gravedad de estos trastornos viene marcada por su tendencia a la cronicidad, el gran número  de casos casi asintomáticos, sobre todo entre la población adolescente y por la gran cantidad de complicaciones que conllevan.

¿A qué edad son más frecuentes?

Es más frecuente en la adolescencia entre los 14 y 18 años, aunque se puede iniciar en cualquier edad. En los últimos años ha disminuido la edad de inicio. Es más común en chicas y aún más si se trata de deportistas de elite, bailarinas y modelos.

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¿Cuáles son las causas?

Influyen tanto factores genéticos, biológicos como psicológicos y fundamentalmente socioculturales. La preocupación por la delgadez y la belleza influyen en el entorno de la sociedad actual, sobre todo entre personas que tienen una personalidad predispuesta como son las perfeccionistas o aquellas con baja autoestima o con dificultades para resolver conflictos.  En el entorno social influye  la preocupación de la sociedad actual por la delgadez y la belleza en personas con una personalidad predispuesta (perfeccionistas, con dificultades para resolver conflictos y baja autoestima).

En estos trastornos muchas veces existe un trauma infantil, historia de maltrato, burlas y todo lo que produce inseguridad o ansiedad.

Anorexia nerviosa. Caracteriza a aquellos adolescentes con delgadez extrema, obsesión en mantenerse delgados, preocupación extrema por la  imagen corporal y sin conciencia de la enfermedad.

Los rasgos del paciente anoréxico son personas perfeccionistas, delgadas en extremo, con baja autoestima, miedo al rechazo de los compañeros, humor depresivo, irritables con tendencia al aislamiento social y con conductas obsesivas por mantenerse delgadas.

Bulimia. La define la presencia de  episodios de atracones de comida de alto contenido calórico, seguidos de vómitos provocados o uso de laxantes o diuréticos.

Los rasgos que diferencian a estos pacientes son que tienen un peso normal o sobrepeso, baja autoestima, dificultad en las relaciones sociales, obsesionados por la imagen corporal y la perfección y en muchas ocasiones pasan desapercibidos.

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Trastornos no especificados. Son cuadros incompletos de anorexia y bulimia.

¿Cuáles son las complicaciones más frecuentes?

Alteraciones del esmalte dental, estreñimiento, diarrea, anemia,  alteraciones hepáticas, irregularidades menstruales o ausencia de menstruación, retraso del crecimiento, alteraciones del ritmo cardiaco, mareos, osteoporosis, piel seca y fría, aparición de vello, uñas quebradizas y caída del cabello entre otras, que revisten en ocasiones una mayor gravedad.

Es frecuente que se asocie a trastornos psiquiátricos, ansiedad, depresión, trastorno obsesivo compulsivo y abuso de sustancias (alcohol, drogas…)

¿Qué puede poner en alerta a los padres?

Disminución llamativa de la cantidad de comida que ingieren, beben gran cantidad de agua, quieren comer solos, evitan tomar ciertos alimentos como chocolates o dulces, consumen alimentos bajos en calorías, vómitos, ausencia de menstruaciones, consideran el aspecto físico fundamental para tener éxito, realizan ejercicio físico intenso, están  irritables, con cambios de humor frecuentes, tienden al aislamiento, tienen dificultad para concentrarse y para dormir, visitan  blogs, chats o webs en los que se dan normas para adelgazar.

¿Cómo deben actuar los padres? 

La familia es fundamental tanto en el momento en el que se detecta como en el tratamiento y la prevención. Fomentar hábitos de vida saludables tanto en la alimentación como en la práctica de ejercicio que le divierta, mejorar la autoestima y favorecer la comunicación. Es recomendable realizar cinco comidas diarias y al menos dos de ellas con la familia. También es fundamental la detección precoz  y acudir al pediatra que indicará unas pautas nutricionales y le enviará a una unidad especializada.

Importancia de las redes sociales en estos trastornos

Desde perfiles de redes sociales y blogs se han creado y reforzado modelos de referencia que apoyan la delgadez extrema a través del intercambio de información y de experiencias que ayudan a fomentar los trastornos alimentarios, ya que el adolescente descubre trucos que le ayudan a dejar de comer sin que los padres lo aprecien. Los perfiles de adolescentes que visitan estas páginas suelen ser chicas  de 14 a 16 años.

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